En una profunda reflexión compartida este sábado, el exparlamentario y exalcalde del municipio Ortiz, José Camejo Castillo, advirtió que la comisión integrada por representantes del gobierno y la oposición, así como el papel que desempeñan Estados Unidos y Marco Rubio, deben ser revisados con extrema seriedad, al señalar que existen señales claras de que los mismos factores del régimen continúan controlando espacios clave del poder.
Camejo Castillo sostuvo que analiza la coyuntura del país «con muchísima preocupación», debido a que Venezuela es una nación con inmensas riquezas que no han sido manejadas con el mejor criterio para beneficiar a los ciudadanos ni para recuperar los salarios, habiendo prevalecido siempre las imposiciones políticas.
El dirigente expresó su agradecimiento al expresidente Donald Trump por lo que significó «llevarse a Maduro», un hecho que despertó una profunda esperanza en el pueblo venezolano. Sin embargo, advirtió que esa ilusión ha ido decayendo progresivamente por la manera en que quedaron integradas las mesas de diálogo, donde a su juicio quedaron «los mismos del régimen casi mandando».
Basado en su experiencia previa con Jorge Rodríguez, señaló que este ha estado presente en todos los acuerdos intentando manejar la situación «a su capricho», llegando incluso a dar «una pata a la mesa» cuando le conviene. Por ello, consideró que Estados Unidos, con Marco Rubio en un rol central, debe poner orden y revisar detenidamente el diseño de dicha comisión.
Aludiendo a María Corina Machado mediante la metáfora de la «reina» que mostró y dio salida a «su resto de abejas», Camejo Castillo afirmó que la reciente movilización demostró con claridad cuál es el verdadero poder y quién ejerce el control de las masas en el país. A partir de esta realidad, insistió en que quienes dirigen la mesa deben hacer una profunda reflexión.
Según su lectura, dejar a dichos factores dentro de las estructuras para que después saboteen al país desde cualquier Presidencia es mucho más difícil y comprometedor que sacarlos de una vez, sobre todo tomando en cuenta que no ocurrió la guerra ni la muerte que algunos anticipaban, y que la gente no salió a pelear por Maduro, ni siquiera las bases chavistas.
El exalcalde también alertó que existen sectores del propio gobierno, de la oposición y de las cámaras de comercio e industriales que le tienen un evidente miedo a María Corina, y advirtió a los amigos de la oposición que suelen salir «rayados» tras sostener reuniones con determinados actores políticos. En cuanto a las reservas de oro, ante los rumores sobre una comisión que iría a revisarlo, advirtió que ese oro se encuentra en un banco y debe resguardarse intacto para que sea invertido por un gobierno serio y responsable cuando este exista, y no para entregarlo a quienes se lo robaron.
Cuestionó severamente la opacidad en materia energética, señalando que el contrato petrolero «es negro, pero parece que eso que se hizo ahí está más negro que el propio petróleo». Recordó que Venezuela ha vendido crudo a Estados Unidos por más de cien años y que, tras el bloqueo, hoy se abren nuevamente las compuertas, pero exigió máxima claridad. Asimismo, pidió investigar formalmente a Alejandro Betancourt por el manejo de los recursos asignados a la crisis eléctrica, y criticó que la Asamblea Nacional, con más de doscientos diputados, nombre siempre una sola comisión y cite a «los mismos cuatro» para temas diversos.
Como evidencia de desconfianza institucional, mencionó los ferrocarriles abandonados, los pozos de gas dejados a su suerte y los transformadores nuevos convertidos en «plantas fantasmas» robadas. Frente a este panorama, exigió que la Asamblea Nacional se ponga las pilas y distribuya el trabajo, planteando la necesidad urgente de una comisión electoral que convoque a comicios de inmediato. Reconoció que el año 2026 se perdió en materia institucional, por lo que el 2027 debe arrancar con un nuevo CNE que designe juntas electorales regionales y municipales.
Finalmente, hizo un llamado directo a Estados Unidos para que revise todo este cuadro con extrema seriedad, sin caer en revanchismos ni convertir a María Corina en enemiga, reiterando que nunca se debe tener miedo a la transparencia.
Sobre el Entrevistado
José Camejo Castillo es un dirigente político venezolano, exparlamentario de la Asamblea Legislativa y exalcalde del municipio Ortiz (Estado Guárico).